Introducción a la Coronilla de la Divina Misericordia
¿Quieres paz con confianza en cualquier momento? Una forma muy sencilla de encontrarla es a través de la Coronilla de la Divina Misericordia. Jesús mismo nos ha instado a rezarla, compartiendo que sus entrañas se conmueven cuando acudimos a Él con fe. A través de esta oración, nos ha prometido gracias abundantes y especialmente la gracia de la conversión.
Cómo Rezar la Coronilla de la Divina Misericordia
¿Cómo la rezaremos? Podemos utilizar la misma estructura que empleamos para rezar el Santo Rosario. Comenzaremos con el Padre Nuestro, seguido del Ave María y el Credo de los Apóstoles. Luego, en las cuentas grandes del rosario, diremos: “Padre Eterno, yo te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los del mundo entero”. Después, repetiremos diez veces: “Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.
Estructura y Repetición en la Coronilla
Este recorrido amoroso lo realizaremos cinco veces a lo largo de la coronilla. Al final, diremos tres veces: “Dios Santo, Dios Fuerte, Dios Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero”. Recordemos siempre que en el Señor encontramos nuestra roca y nuestro escudo, ofreciéndonos su misericordia incondicional.
Beneficios Espirituales de la Coronilla de la Divina Misericordia
La Coronilla de la Divina Misericordia es un camino de encuentro con el amor infinito de Dios. A través de ella, encontramos consuelo en tiempos de tribulación y renovamos nuestra confianza en el poder sanador de la misericordia divina. Que esta oración nos acompañe en nuestro camino espiritual, guiándonos hacia la paz y la salvación eterna.

Ximena Mendoza
Psicóloga SuperDover
Especialista en transtornos del estado de ánimo y ansiedad